Con esta linda expresión me contestaban los veteranos en la primera empresa en que trabajé
Como a cualquiera que empieza, me encomendaban las tareas menos "amigables", tales como, abrir el correo, cerrar los sobres para enviar la correspondencia, (me puse como el quico de lamer aquellas asquerosa substancia que, en combinación con la saliva, hacía que aquello finalmente pegase). También tenía que llevar el registro de entrada de pedidos, así como localizar un transportista que llegase a algún lugar que decían existía, y donde parecía que había algún cliente. Todavía recuerdo que el primer envío que gestioné, fue para una tal Don Primitivo Luengo, domiciliado en Peñaranda de Bracamonte (León), supongo que tan primoroso lugar debe seguir existiendo; aquél nombre y aquella población, me marcaron para siempre...
Pues bien, como ya saben los que me conocen , siempre he sido bastante dado a proponer paridillas para solucionar las cosas que no me gustan; en aquella época no era menos, y siendo el más novato del lugar, me atrevía a sugerir otras formas de realizar los trabajos que me encomendaban; ¿adivináis cuál era la respuesta sistemática que recibía?, ¡NO DIGAS CHORRADAS, CHAVAL!
Pero como el que la sigue, casi siempre la consigue, por lo menos eso dicen, un día, sorprendentemente, me viene a ver el hijísimo del dueño, y me suelta: "me han dicho que te pasas el día haciendo sugerencias, PEPÍN", que así me llamaban de chaval, "pues mira, una de las cosas que has dicho, me ha gustado, así que a partir del próximo mes cobrarás el doble".
Al conocer mi madre semejante noticia, aunque no existía ni internet, ni facebook, ni nada que se le pareciese, aquello corrió como la pólvora, todo el barrio se enteró de que el hijo menor de la señora Luisa era algo sobrenatural y que por lo menos llegaría a Ministro, ni decir tiene que las mamás de mis compañeras de clase, aconsejaban a sus hijas que yo era el chaval que les convenía. Afortunadamente, nada sucedió como mi madre pregonaba, no me comí ni un rosco con las compañeras de clase, y lo mejor de todo, no he llegado a Ministro, pues, la verdad, me disgustaría bastante que la gente pidiese mis pies a la brasa cuando fuesen al restaurante
Que me contestasen "no digas chorradas, chaval", siendo aprendiz de todo, seguramente era lo que correspondía, no obstante, si me hubiesen explicado por qué lo consideraban una chorrada, seguramente yo habría aprendido antes y ellos se habría ahorrado escuchar mis insistentes sugerencias-paridas
Lo preocupante de todo este tema es que, no exactamente con la misma expresión, pero si con la misma intención, he observado como jefecillos, jefes y jefazos, rechazaban y menospreciaban las sugerencias de sus subordinados más atrevidos, frenando así la creatividad y el hábito a preguntarse contínuamente, si no habría otra forma más práctica y productiva de hacer las cosas
Todavía hoy, cuando pregunto cosas tales como:
- ¿Por qué las instituciones oficiales no abren por las tardes para atender a los ciudadanos, de forma que éstos no pierdan horas de trabajo?, me contestan "no digas chorradas", eso si, ya no me llaman chaval
- ¿Por qué con la aplicación de las nuevas tecnologías, cada vez hay más oficinas de entidades financieras, y estas, no abren por las tardes para facilitar las gestiones de sus CLIENTES?, "no digas chorradas", los bancos siempre la han hecho así", me contestan
- ¿Por qué cuando voy a una entidad oficial, por la forma como me atienden, parece que sean ellos los CLIENTES?, "no digas chorradas, con los que mandan no puedes estar a malas", me contestan
- ¿Por qué en lugar de estar cambiando los planes de estudio cada vez que cambia el color del gobierno, no intentar adaptar el modelo de algún país tipo Finlandia, Noruega, Suecia, Dinamarca o Alemania, que se ha comprobado que funcionan bien, y en cambio nosotros intentamos inventar la sopa de ajo?, "no digas chorradas, España es diferente", me responden
- ¿Por qué si los de CIU son tan competentes, no logran reducir el presupuesto de gastos, a base de optimizar procesos, EN LUGAR DE RECORTAR SERVICIOS? , "no digas chorradas, si lo hacen es porque hay que hacerlo", sin rubor me responden
- Concluyendo, no quiero alargarme con mis aburridos argumentos, pero por favor, si tenéis, hijos, esposa/o, parientes o colaboradores a vuestro cargo, cuando sugieran algo que vosotros no hayáis pensado, no contestéis "NO DIGAS CHORRADAS", con ello ayudaréis a reducir la generación de personas complacientes y pasotas, que en mi opinión, junto a un colectivo de chorizos con poder, son los causantes de que este país no pase de ser EL LIDER DEL PELOTÓN DE LOS TORPES
¡HAY QUE VER, CUÁNTAS CHORRADAS HE ESCRITO............!
