martes, 22 de junio de 2010

España, menos civilizados de lo que nos creemos



A principios de mes, he estado viajando por Ecuador; principalmente, por Quito y sus alrededores. La verdad es que la ciudad me ha sorprendido gratamente y hay ciertos aspectos que podríamos perfectamente copiar en España; me explico:



En todo el periplo del viaje (Barcelona >Madrid (¡como no!), >Quito y de regreso, Quito > Guayaquil > Madrid (¡como no!) > Barcelona, si algún problema he tenido ha sido en el vuelo nacional, es decir, entre la Capital Central (Madrid) y Barcelona. Además del nefasto servicio de este vuelo, hay otros aspectos que también creo merece la pena comentar:
  • Mientras en Quito, la ciudad está limpia y no ves ni una colilla en el suelo, en Madrid y Barcelona, da pena; y no le echemos la culpa al Ayuntamiento, no, la culpa es, principalmente, de los que la ensucian, léase, los ciudadanos; por ejemplo, estoy harto de ver a fumadores que, en lugar de buscar un lugar apropiado para tirar la colilla, un residuo generado por ellos, la lanzan al suelo tan ufanos, sin comentar los que tiran papeles por la ventanilla de los coches
  • Mientras en Quito tienen un carril trolebús, que todo el mundo lo respeta, con lo que se consigue que sea un servicio muy útil y con unos horarios fiables, en Madrid y en Barcelona, la gente circula por el carril bus como si tal cosa, con el añadido de que últimamente, los que marcan el ritmo son los ciclistas.
  • Mientras en Quito, cada día de la semana descansan vehículos dependiendo de sus matrículas, aquí, cada españolito/a que tiene coche, quiere ir con el hasta la puerta del restaurante, cine, trabajo, mercado, etc. Como ejemplo, regresando en taxi del aeropuerto, que tardé hora y media, observé que en el 98% (lo fui contando), de los casos, sólo viajaba una persona. ¿Qué no nos hemos enterado de lo que es el "car-sharing" - coche compartido?. ¿Nos sentimos más importantes por ir sólos en nuestro coche?. Sepamos que en países de verdad civilizados, Alemania, Suiza, etc. la gente suele compartir coche para ir al trabajo; he podido ver a altos cargos, no a oficinistas de medio pelo, compartiendo el coche con tres personas más sin caérsele los anillos, Pero claro, a los nuevos ricos de los españolitos, éso de compartir coche nos parece que es para personas que no pueden costearlo y nos quito prestigio
  • Mientras en Quito y Guayaquil, se cumplieron los horarios escrupulosamente, y había una perfecta información respecto por qué puerta se debía embarcar, en Madrid, la Capital Central de España, con su enorme y supernuevo aeropuerto (burro grande ande o no ande), fue donde sufrí los problemas de su incompetencia: Al margen de que, con toda la jeta, anuncian que NO informarán de por qué puertas se debe embarcar, lo que informan en los paneles, muchas veces no es definitivo; me explico: después de indicar en los paneles que para ir a Barcelona debíamos trasladarnos al area "J", debe ser por lo de ja, ja, ja, nos cambiaron tres veces de puerta, hasta tal punto que, a pesar de estar señalizada la puerta por la que debíamos embarcar, al embarcar nos indican que, nada, que nos dirijamos a otra que, aproximadamente estaba aun kilometro; espectáculo dantesco fue, ver a señoras cargando con los bebés, preocupadas por si no llegaban a la maldita y definitiva puerta de enmbarque. Por fin, le pregúnte al empleado de turno "¿Escuche, usted lleva tiempo aquí o está en prácticas?, a lo que contestó inmutable, si no le gusta el servicio, vaya en AVE; ¡gran respuesta!, ¡con dos cojones!

Como punto y final, decir que, con esta enfoque de la vida, y sin un poco más de sacrificio por parte de todos, tardaremos en salir de la crisis, si es que alguna vez lo logramos

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Estoy bastante de acuerdo con el artículo; en España, la madre patria, hay bastantes cosas que mejorar, pero para ello, debemos ser algo menos engreidos

Anónimo dijo...

Tampoco tenemos que ser tan exigentes con nuestro país; en definitiva, todavía no somos una democracia consolidadad y con solera