La Ría, el Museo Guggenheim, la Universidad de Deusto, el Color de la Ciudad, la Actividad, y, el Mal Olor
Con estos titulares tendría suficiente para definir Bilbao, que, como principal característica tiene la enorme Ría, un enorme puerto fluvial, si no me equivoco el primero de España en tráfico de mercancías. Como cualquier gran ciudad que esté atravesada por un río, o construida a los lados del mismo, tipo Oporto, la movilidad, es bastante difícil, ya que, o levantas puentes a mansalva, o los mismos son un auténtico cuello de botella. Como consecuencia de los escasos puentes el tráfico es bastante caótico.
El Museo?, espectacular por fuera, carente de servicios básicos, parking, guardarropía adecuado y suficientes taquillas, por dentro. Pretendían cobrarme doce euros por entrar, y, con la cola, no sabría cuando entraría; por lo tanto, adiós o "abur"
La famosa Ría?, inmensa, peculiar, pero, sucia y maloliente; en las laderas se podía apreciar una enorme acumulación de residuos, y el color, puro café con leche, con poca leche. Deberían darse una vueltecita por Londres y tratar de aplicar algo parecido a lo que hicieron los ingleses para salvar el Támesis. No hace falta decir que percibí un espantoso y persistente olor
La Universidad de Deusto?, auténtico semillero de las clases de bien vascas; tiene unas publicaciones muy prestigiosas y útiles
La Industria?, Bilbao es el auténtico motor del País Vasco; el resto es más bien turístico, por lo que la ciudad respira auténtica actividad
En fin, como la actividad, el mal olor, el color marrón y los enbotellamientos, no era lo que iba buscando, me piré rápidamente en dirección a Lekeitio, donde espero encontrar lo que busco, buenas vistas y buen jalar, próximamente escribiré algo.

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