Por fin he decidido dar una vuelta por el País Vasco. Hacía tiempo que no lo visitaba; en realidad, desde el año 1999, cuando estuve en Pamplona, de regreso de un viaje-curiosidad, para conocer Zamora y Palencia. Una vez observado que ambas ciudades existían, decidí que lo mejor era ir a comer bien a Pamplona; pero, vayamos al grano.
Arranqué por la mañana, en coche, claro, y como no, lloviendo a mares. Al principio pensé, ¡que suerte!, los domingueros y los puenteros se habían marchado el martes por la tarde y, los menos madrugadores se incorporarán a la carretera más tarde. Fuere por lo que fuere, por la lluvia o por la hora de salida, encontré tráfico denso pero ningún embotellamiento. Pero las cosas no eran tan bonitas, al primer intento de tomar algo en un área de de servicio, me pasó lo que no me había pasado nunca, no pude aparcar, y en la primera que lo logré, la cola para comprar un triste café era inmensa, por lo que desistí.
Por fin, tras 5 horas de marcha conseguí llevarme a la boca un trozo de tortilla seca, sí, tortilla, lo que me paso el año esquivando y despreciando, con el argumento de, "ni hablar, que va directo a la cintura....".
Una vez en San Sebastián, y tras una ducha reparadora, paseo por la Concha y visita a la parte antigua de la ciudad. La ciudad de San Sebastián es preciosa, sobre todo, podríamos decir la fachada a la playa de la Concha. Se nota que hace años fue uno de los lugares de turismo y recreo de las familias adineradas de España. Todo está limpio y cuidado. Curiosamente, y pese a la lluvia y frío, en la playa había muchísimos surfistas practicando, no me lo hubiese imaginado. Una peculiaridad es que abajo en la playa está instalado el club deportivo de fitness "La Perla"; la situación es privilegiada, pues, además de poder hacer ejercicio frente al mar, hay un ventanal inmenso, puedes correr por la playa; en realidad es parecido al Club Natación Barcelona
Tras unos cuantos pinchos, que buenos están, observar el espectáculo de las enormes olas, y como no para de llover, ¡ gran idea !, para hacer tiempo hasta la hora de cenar, decido ir al cine a ver "El perfume"; está bien la película. Tras dos horas y cuarto de película, a cenar. Como estoy desactualizado respecto a los restaurantes de la ciudad, y al Arzak no voy a ir, después de vueltas y vueltas, tropiezo con el Rte. Gandarias, calle 31 de Agosto, 23; gran acierto, puedes tomar tapas o pinchos y/o cenar. Por 66 Euros comimos dos personas, con vino y postre. Todo estaba buenísimo, y el vino, Arviza, de la Rioja, excelente.
Para digerir, andamos por toda la playa de la Concha de regreso al hotel; ¡ah!, no lo había dicho, hotel Barceló Costa Vasca, está por la zona del monte Igueldo, Paseo Pio Baroja, 15, (tres noches, desayuno incluido, habitación doble para dos personas, 430 Euros, ninguna ganga). Todo muy bien, aunque, si no te gusta caminar, mejor hospedarte en el hotel Londres, en plena playa de la Concha. Como curiosidad, un taxista nos comentó que el 100% de sus pasajeros durante los días de puente, eran catalanes, para que luego digan que somos garrapos...........

2 comentarios:
Con tales presupuestos, quién no se lo pasa bien en San Sebastián........?
buscando información para viajar al país Vasco algún día...llego hasta tu blog... y sigo viajando por él sintiendome muy a gusto. saludos Casandra
Publicar un comentario