Obra en catalán, original de Jordi Galcerán y dirigida por Sergi Belbel
La noche de Navidad tengo por costumbre ir al teatro. En esta ocasión, la obra escogida fue el famoso "Methode Grönholm", obra que ya lleva tres temporadas en cartel.
Desde el punto de vista artístico, me pareció bien interpretada, la fémina algo más floja; el guión es ocurrente; eso sí, con un escenario parco en decorados y con cuatro únicos intérpretes. Los necesitados de música, imágenes y grandes decorados, abstenerse. Para disfrutar o por lo menos seguir la obra, es necesario estar atento a los diálogos, que son muchos y a veces a velocidad de vértigo; de nuevo, los que busquen relax, tranquilidad y escenas bucólicas, que también se abstengan de ir a verla.
Desde el punto de vista artístico, me pareció bien interpretada, la fémina algo más floja; el guión es ocurrente; eso sí, con un escenario parco en decorados y con cuatro únicos intérpretes. Los necesitados de música, imágenes y grandes decorados, abstenerse. Para disfrutar o por lo menos seguir la obra, es necesario estar atento a los diálogos, que son muchos y a veces a velocidad de vértigo; de nuevo, los que busquen relax, tranquilidad y escenas bucólicas, que también se abstengan de ir a verla.
El argumento es sencillo, cuatro candidatos a un puesto de alto ejecutivo enfrentados en un proceso de selección para una multinacional. El sistema de selección es algo peculiar; dicho proceso es en conjunto, y, a base de unas pruebas, uno a uno van siendo eliminados
. En la obra aparecen controversias de actualidad, tales como la discriminación de la mujer, el rechazo de las personas que no se sienten identificadas con su sexo, etc.
. En la obra aparecen controversias de actualidad, tales como la discriminación de la mujer, el rechazo de las personas que no se sienten identificadas con su sexo, etc.Lo que más me gustó del argumento, es que es de un realismo total.
El método de selección consiste en que, mientras más cabrón seas, más opciones tienes para ser escogido. Concretamente, al candidato finalista, no lo contratan porque, aparentando ser un grandísimo hijo de la gran puta, y perdón por la expresión pero es así, en el fondo, es una buena persona; y no, no, ellos buscaban un hijo de la grandísima puta, todavía mayor, pero, que aparentase ser buena persona. Para evitar un mal entendido con este juego de palabras, podemos decir que el mensaje sería:
Para ser un buen ejecutivo, tienes que ser, además de hijo de puta, gran actor. ¿Para qué?, para no tener escrúpulos machacando al personal a tu cargo, pero, eso si, no de cara, si no engañándolos
Las ingénuas y buenas personas, que pretender llegar a ser altos ejecutivos, por favor, que no pierdan el tiempo, que se dediquen a montar su propia empresa, o que se abstengan de presentarse a ninguna selección. ¡No serán contratados!
Tal vez sería una buena idea para las escuelas de negocio, aunque en algunos sitios ya se hace, el incrementar las horas de clase de teatro, de poder ser, de arte dramático, Sus alumnos, tendrían muchas más posibilidades................

2 comentarios:
Estoy con tu opinión. Es una obra divina, genial, maravillosa, trepidante, colosal, ...
Se aprende mucho, te dan una lección para ir por la vida. En fin ¡queremos más!
muy interesante tu comentario con el que puedo coincidir bastante. saludos
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